Pimientos del piquillo: el secreto mejor guardado de los chefs
Sabor intenso, textura delicada, presentación impecable. Los pimientos del piquillo son uno de los ingredientes más valorados en la cocina profesional. Aunque discretos a simple vista, su capacidad para transformar platos simples en propuestas memorables los ha convertido en el arma secreta de numerosos chefs, tanto en alta gastronomía como en la cocina creativa de autor.
Este pequeño pimiento, cultivado y recolectado en la zona de Lodosa y la Ribera del Ebro, es uno de los grandes embajadores de la huerta navarra. Protegido por una Denominación de Origen (DOP “Pimiento del Piquillo de Lodosa”), su elaboración sigue un proceso artesanal que apenas ha cambiado con el paso del tiempo: asado con llama directa, pelado a mano sin agua y envasado con mimo para conservar su sabor natural y su textura carnosa.
¿Qué hace especiales a los pimientos del piquillo?
Los pimientos del piquillo son uno de los productos más reconocidos de la huerta navarra. Su carácter excepcional no es fruto del azar, sino de una combinación única de origen geográfico, método artesanal de elaboración y un perfil sensorial y nutricional sobresaliente. Estas cualidades han hecho de ellos un ingrediente imprescindible en la alta cocina y en los hogares que valoran el sabor auténtico.
Origen y Denominación de Origen Protegida (DOP)
El pimiento del piquillo es originario de la zona de Lodosa, en el corazón de la Ribera del Ebro navarra, una región con condiciones agroclimáticas óptimas: suelos fértiles, clima templado y una larga tradición hortícola. Esta ubicación concreta está protegida bajo la Denominación de Origen Protegida “Pimiento del Piquillo de Lodosa”, lo que garantiza su autenticidad, trazabilidad y calidad.
Características del origen protegido:
- Zona de producción: municipios de Navarra como Lodosa, Mendavia, Azagra, Andosilla y San Adrián.
- Cultivo al aire libre, sin invernaderos, con técnicas tradicionales y mínimo tratamiento químico.
- Recolección manual, entre septiembre y noviembre, en varios pases, seleccionando únicamente los frutos maduros y enteros.
| Elemento protegido por la DOP | Detalle |
| Zona geográfica | Lodosa y Ribera del Ebro (Navarra) |
| Variedad | Capsicum annuum, variedad piquillo |
| Sistema de cultivo | Tradicional, al aire libre |
| Método de recolección | Manual, escalonado según maduración |
| Proceso de elaboración | Asado directo, pelado manual, sin agua añadida |
Este sello no solo certifica el origen, sino también el respeto al proceso y al producto, garantizando un resultado final de máxima calidad.
Proceso tradicional: asado y pelado
Una de las grandes diferencias entre el pimiento del piquillo y otros pimientos en conserva radica en su elaboración tradicional, que preserva toda su personalidad. En Conservas Dantza seguimos un método transmitido de generación en generación, que convierte cada pimiento en una pieza artesanal:
- Asado a llama directa (leña o gas): los frutos se colocan sobre llamas sin contacto con agua ni vapor, lo que provoca una ligera carbonización superficial. Este paso aporta el característico toque ahumado, potencia los azúcares naturales y concentra los aromas.
- Pelado a mano sin agua: tras el asado, los pimientos se dejan reposar brevemente y se pelan uno a uno manualmente, sin sumergirlos en agua, lo que garantiza que no se pierda el sabor ni la textura. También se les retiran cuidadosamente las semillas y las fibras internas.
- Envasado natural: una vez limpios, se colocan en tarros o latas sin más aditivos que su propio jugo o una pequeña cantidad de sal, lo que permite una conservación estable y saludable.
Ventajas del proceso tradicional:
- Mantiene la textura tersa y carnosa del pimiento.
- Conserva los azúcares naturales, sin diluir el sabor.
- Evita el exceso de humedad, logrando un producto compacto y concentrado.
- Preserva la integridad del fruto, ideal para rellenos y presentaciones gastronómicas.
Perfil sensorial y nutricional
Los pimientos del piquillo ofrecen una experiencia gastronómica única que combina sabor, textura y beneficios nutricionales. Esta combinación los convierte no solo en un producto gourmet, sino también en un alimento funcional y saludable.
Perfil sensorial:
- Textura: tersa, consistente, sin ser fibrosa; la carne es fina pero firme.
- Sabor: dulzón con matices ahumados, ligeramente ácido, con fondo vegetal muy limpio.
- Color: rojo vivo y brillante, sin pieles quemadas ni manchas marrones.
- Aroma: intenso y natural, con notas de humo, tierra húmeda y hortaliza cocida.
Aporte nutricional por cada 100 g de producto escurrido:
| Nutriente | Valor aproximado |
| Energía | 27–35 kcal |
| Agua | >85 % |
| Fibra dietética | 2–3 g |
| Vitamina C | 110–150 mg |
| Vitamina A (betacarotenos) | 0,4 mg |
| Potasio | 200–250 mg |
| Antioxidantes | Polifenoles, licopeno, capsantina |
Beneficios nutricionales destacados:
- Alta concentración de vitamina C, con niveles superiores a los de muchos cítricos.
- Rico en antioxidantes naturales, que ayudan a combatir el estrés oxidativo.
- Fuente de fibra dietética, beneficiosa para la digestión y la saciedad.
- Bajo en calorías y sin grasas, ideal para dietas ligeras.
Presencia en la alta gastronomía
Lejos de ser un simple ingrediente de despensa, el pimiento del piquillo se ha convertido en una pieza clave en la cocina profesional, especialmente en la gastronomía española contemporánea. Su sabor concentrado, su textura firme y su presentación impecable lo han elevado al rango de producto gourmet, presente en cartas de alta cocina, barras de autor y certámenes gastronómicos de primer nivel.
En Dantza, colaboramos con chefs, restauradores y escuelas de hostelería que confían en nuestras conservas por su regularidad, trazabilidad y sabor auténtico, adaptadas tanto a la cocina clásica como a las tendencias más innovadoras.
Uso de chefs profesionales
Cada vez son más los cocineros —desde chefs consagrados hasta nuevas promesas— que escogen el pimiento del piquillo como ingrediente central de platos insignia, elevando su uso más allá del relleno tradicional para integrarlo en tapas creativas, guarniciones sofisticadas y propuestas de cocina molecular.
Entre las elaboraciones más representativas se encuentran:
- Tapas galardonadas, como el “bombón del piquillo”, una creación reconocida en concursos nacionales, donde el pimiento se presenta como una pequeña esfera rellena de mousse, foie o marisco, a menudo glaseada o caramelizada.
- Técnicas de alta cocina aplicadas al piquillo:
- Confitado en aceite de oliva con ajo y azúcar, para potenciar el dulzor natural.
- Glaseado al horno o sartén, que aporta brillo y profundidad de sabor.
- Espumas y cremas elaboradas con base de piquillo y emulsiones suaves.
- Interpretaciones tradicionales, como los piquillos rellenos de brandada de bacalao, presentados sobre tostas crujientes, con reducción de jugo del propio pimiento.
Ventajas que valoran los chefs:
| Cualidad técnica | Beneficio en cocina profesional |
| Textura firme y homogénea | Resiste manipulaciones, ideal para rellenos y montaje |
| Sabor dulce y equilibrado | No requiere corrección agresiva; versátil en combinaciones |
| Color brillante y natural | Alta estética en presentación en frío y caliente |
| Conservación estable | Producto listo para usar, sin merma ni merma sensorial |
Competencias gastronómicas
La calidad y el potencial creativo del pimiento del piquillo también se ponen a prueba en los concursos gastronómicos profesionales, donde se convierte en protagonista de retos, showcookings y duelos culinarios.
En certámenes y jornadas temáticas, tanto locales como nacionales, los piquillos son usados como ingrediente base para:
- Retos entre chefs de distintas escuelas o estilos, donde deben reinterpretar el piquillo en platos de vanguardia o cocina tradicional evolucionada.
- Concursos de tapas, donde se premia la creatividad, la técnica y la identidad del producto. El piquillo ha sido protagonista en ediciones recientes, gracias a su versatilidad como contenedor, base de salsas, puré o confitado.
- Exhibiciones en ferias y congresos (como Alimentaria o Madrid Fusión), donde cocineros reconocidos comparten recetas con este ingrediente ante profesionales del sector.
Ejemplos frecuentes de elaboraciones en competencias:
| Tipo de plato | Técnica destacada | Elemento diferenciador |
| Piquillo relleno en tempura | Rebozado japonés + salsa cremosa | Contraste crujiente-cremoso |
| Tartaleta de mousse de piquillo | Emulsión + base hojaldrada | Fusión dulce-salado |
| Sopa fría de piquillo | Triturado fino + toppings ligeros | Interpretación estacional ligera |
| “Caviar vegetal” de piquillo | Esferificación (cocina molecular) | Técnica de vanguardia visual |
Versatilidad en la cocina
Los pimientos del piquillo son uno de los productos más agradecidos en cocina. Gracias a su textura firme pero tierna, su sabor dulce‑ahumado y su presentación visual atractiva, se adaptan a una amplísima variedad de elaboraciones, desde tapas informales hasta platos de alta cocina.
Su formato en conserva, como el que elaboramos en Dantza, facilita su uso inmediato sin renunciar a la calidad ni al sabor original. Basta con abrir el envase, escurrir ligeramente y dejar que el producto hable por sí solo.
Tapas y aperitivos
Los pimientos del piquillo son un recurso infalible para la cocina en miniatura. Su tamaño compacto, su intensidad de sabor y su facilidad para combinar con ingredientes suaves o intensos hacen de ellos un ingrediente ideal para:
- Croquetas sin bechamel: mezcla de piquillo triturado con quesos semicurados o cremosos, ligados con fécula o patata. Resultado: croquetas suaves, sin gluten ni lactosa, de sabor equilibrado.
- Tempuras creativas: pimientos en tiras o enteros, pasados por una masa ligera tipo tempura, fritos y coronados con morcilla desmenuzada o foie. Contraste entre lo crujiente, lo dulce y lo especiado.
- Tostas y pinchos fríos: base de pan fino, queso fundente y tiras de piquillo asado. Toques de reducción de vinagre de Módena o miel potencian el sabor natural del vegetal.
Ventajas clave en tapas:
| Propiedad del piquillo | Aplicación en aperitivos |
| Textura flexible pero compacta | Rellenos o montajes sin romperse |
| Color rojo vivo | Atractivo visual en bandejas y buffets |
| Sabor equilibrado | Compatible con quesos, carnes, frutos secos |
Rellenos clásicos
El pimiento del piquillo es también un gran recipiente natural para rellenos fríos o calientes. Su forma cónica, su flexibilidad y su capacidad para mantener la forma incluso tras horneado lo hacen ideal para propuestas tradicionales y modernas:
- Relleno de bacalao emulsionado: se prepara una brandada ligera, ligada con el propio jugo de piquillo o aceite de oliva. Tras rellenar, se puede gratinar ligeramente o servir templado con salsa de pimientos.
- Ventresca con ensaladilla de huevo: un relleno frío, sencillo y sabroso. Se mezcla huevo cocido picado, mayonesa ligera, ventresca de atún y cebollino. Ideal como entrante o en catering.
| Tipo de relleno | Temperatura | Técnica recomendada | Presentación sugerida |
| Brandada de bacalao | Caliente | Horneado o gratinado | Plato individual o tapa |
| Ensaladilla de huevo | Fría | Montado en frío directo | Aperitivo o bocado frío |
Consejo Dantza: al usar piquillos en conserva, escúrrelos bien y caliéntalos ligeramente antes de rellenar para que recuperen toda su elasticidad y aroma.
Cremas y fondos de sabor
El sabor dulce y ahumado del piquillo lo convierte en una base excelente para cremas, salsas y untables. Su pulpa se puede triturar fácilmente y combinar con legumbres, frutos secos o lácteos vegetales.
- Salsas calientes: ideales para pescados, carnes blancas o pastas. Se elabora una base de piquillo triturado, ajo, cebolla y caldo vegetal, ligada con un chorrito de nata o bebida vegetal.
- Hummus de piquillo: variación del hummus clásico, sustituyendo parte del garbanzo por piquillo. El resultado es más suave, con un color vibrante y un sabor más aromático.
- Muhammara casera: crema de origen sirio que se puede adaptar con piquillo, nueces, pan tostado, comino y aceite de oliva. Untable vegetal perfecto para panes y crudités.
| Preparación | Textura | Uso recomendado |
| Salsa de piquillo | Suave | Carnes, pescados, pastas |
| Hummus rojo | Cremosa | Untar, dip, acompañamiento |
| Muhammara vegetal | Espesa | Aperitivo, tostadas, tapas |
Asados y confitados
Además de su uso en frío o triturado, los pimientos del piquillo se pueden cocinar lentamente para potenciar sus matices caramelizados, sin perder su integridad.
- Confitado en ajo y aceite: los piquillos se colocan enteros en una sartén con aceite de oliva, láminas de ajo y una pizca de azúcar. A fuego muy lento, durante 20–25 minutos, desarrollan notas dulces y un aroma profundo.
- Asado al horno: ideal para potenciar el sabor sin añadir grasa. Se pueden presentar en tiras sobre carnes, con quesos o como base de una tosta vegetal.
- Adaptación gourmet: servir templados con jugo reducido de su propia conserva y una pincelada de crema balsámica. Acompañan perfectamente a foie, huevos escalfados o lentejas estofadas.
Recomendación profesional: usar los jugos del propio tarro de conserva como base para reducir salsas, glasear carnes o enriquecer caldos vegetales.

